Hola mi nombre es Cecilia y no puedo botar la ropa )))))Holaaaa Cecilia(((((
Cuando estuve en Chile una de las cosas que hice fue ir a H&M (otro día hago una entrada pelando jajajá) y me compré varias poleras básicas y ropa en general que me sirviera para el clima caribeño (fue difícil alejarse de lo invernal). La idea era llegar a Puerto Rico y botar las muchas poleras que tengo que están rotas y gastadas o están manchadas, o ambas al mismo tiempo. Al llegar tenía tantas ganas que incluso compré ganchos y un organizador para el closet, me puse manos a la obra: mi closet quedó todo lindo, limpio y ordenado, el problema es que solo pude botar tres poleras (mentira!!! solo dos porque una anda por ahí todavía).
Y es en este momento en que debo de confesar que tengo un problema, uno grave ¡no puedo botar mi ropa! Yo que toda la vida he pregonado de que uno debe regalar las cosas que no usa y botar las rotas y malas. Yo que soy ordenada y que tengo todo en su lugar. Yo que no titubeo en botarle cosas al resto e incluso aconsejar -mandar- a los cercanos a limpiar y botar. Yo no puedo botar mi ropa :(
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| ¿Me río en la fila en la tercera edad? |
Miro hacia atrás y creo que este problema siempre lo he tenido, claro que me hice la tonta siempre. Desde chica que la ropa ha sido importante para mi, supongo que es parte de mi personalidad, importancia que puede ser discutida. El punto de hoy es que es esa importancia la que me ha hecho juntar mucha ropa y a la cual le he puesto mucha energía y empeño en su búsqueda. Mucha de la ropa que tengo ha sido regalada con mucho cariño y dada pensando en mis gustos y en que me iba a encantar. También he pasado horas y horas buscando tesoros inigualables que cuando los tengo los aprecio y los estrujo hasta más no poder (a ti ropa usada te digo) ¿Entonces como no tener un relación de dependencia casi enfermiza?
Aunque no lo crean esta relación crónica y enfermiza ha tenido sus pruebas de fuego. Cuando me fui de la casa de mis padres tuve que llevarme lo justo y necesario porque me fui a vivir a Chicago, y a pesar de que tenia 4 maletas para llenar (las mías y las del peor es ná) no podía llevarme el closet entero. Recuerdo que estuve como tres días completos ordenando mi ropa, eligiendo que llevar y que no. Mucha de mi ropa regalona la regale a personas que sabía que la quería y que la trataría bien (pa que vayan viendo mi grado de locura) y el resto -lo que no pude botar- lo deje en casa de mis padres. La siguiente prueba fue devolverme a Chile, está fue más terrible porque sumé más ropa al closet entonces más cosas tenía y en ese momento no pude botar casi nada, de hecho fue bastante traumante ese viaje: miles de maletas extras, cajas enviadas, etc. Mi enfermedad avanzaba.
Al venirme a vivir a Puerto Rico fue un poco más fácil ya que me traje solo la ropa de verano (más una que otra cosa invernal por si viajo), el problema es que además de dejar cosas en la casa de mis papás también dejé ropa en casa de mis suegros y eso que regalé un montón de cosas. Otro problema es que cada vez que viajo me digo a mi misma que no traeré nada de Chile y luego me vengo con las maletas llenas (de hecho la última vez un empleado de American me pesó las maletas que estaban justo en su peso máximo y me dijo "usted es toda una profesional" jajajá). Entonces el problema no para!
Ahora que lo escribo me doy cuenta que mi problema no es regalar mi ropa ni dejarla en otro sitio, sino el hecho de botarla. O sea que desaparezca como ropa y que nadie la pueda usar como tal, con lo cual creo que mi problema es mayor jajajá ¿me estaré convirtiendo en acumuladora? porque en mi mente suenan casi las mismas locuras que dice esa pobre gente ¿sentiré la ropa como una extensión de mi? ¿le estaré dando un valor sentimental a ropa con hoyos y manchas? ¿¿¿Por qué cresta no puedo botar mi ropa???
Saludos!











