Ya ni me molesto en pedir disculpas Pensaran que soy una mentirosa que
no cumple su palabra, y bueno algo de razón tendrán ya que he dejado
completamente botado el blog, incluso al resto (pero si los he pasado a
mirar) y mejor ni pido perdón ni doy excusas ya que soy un fiel creyente
de que las excusas agravan la falta, así que mejor nos vamos con el
recuento se dos semanas seguidas post 18.
Luego de las celebraciones post 18 con asado y empanadas incluidas e
idas a la playa comenzamos a mudarnos de a poco. De a poco ya que no
tenemos tantas cosas y además nos mudamos muy cerca del antiguo
apartamento así que comenzamos a mover cosas de a poco, con tal mala
suerte que el primer día de mudanza (dígase traslado de maletas y cajas)
la llave del auto no salió nunca más del cilindro de inicio, la maldita
se trabó y no hubo caso que saliera. Cuento corto nunca salió y
teníamos que dejar el auto con la llave puesta no más (según yo era tan
ridículo como la van de
Little Miss Sunshine). A los días buscando en
internet (benditos foros ñoños!) descubrimos que había un botón bajo el
volante en donde se destrababa mecánicamente la llave, eso es lo que
hemos hecho todos estos días ya que el famoso arreglo sale carísimo y
ahora no hay money para hacerlo. Pobre Nancy tendrá que esperar hasta la
Navidad (Nancy se llama el auto porsiaca).
Seguíamos con la mudanza con la secreta intención de mudarnos el fin de
semana del 28 de septiembre pero no nos daban el agua (el cambio ya
estaba hecho y pagado) pero no pasaba nada. Limpiabamos como podíamos
acarreando agua, nos dieron la luz incluso el internet pero de agua
nada. Llegó el lunes sin podernos cambiar aún y yo llamando por skype ya
que no tenía teléfono aún como unas 10 veces y tan solo me decían que
habían problemas pero no cual, a lo que ya a la décima vez se me salio
lo chilena malas pulgas y le dije claramente que me solucionaron el
problemita que yo ya había pagado, llamado y que no podía vivir sin
agua. Esa misma tarde la dieron.
Con Eduardo felices nos cambiamos ese mismo día lunes, lo único que nos
faltaba era la cama, el sofá y la lavadora (lo más grande) ya que tenía
que tener un súper permiso especial en el antiguo edificio y lo tenía
para el día martes. Sin echarnos a morir dormimos en un colchón
inflable, una de las experiencias más hilarantes de último tiempo
jajaja, y es que yo soy buena para darme vueltas y moverme en la noche,
entonces como que saltaba en vez de dormir y cada vez que quería darme
vueltas despertaba, hacia piruetas y volvía a dormir, obviamente todo
esto despertando a Eduardo. Al otro día era el concurso de las caras de
trasero.
Fuimos el martes a buscar la cama ya que no aguantariamos (NO) dormir en
el colchón inflable otra vez, llegamos al edificio, estábamos llamando al
ascensor con el colchón y comienzan a sonar las alarmas de humo, se
trabaron los ascensores y hasta ahí no más llegamos. Con Eduardo nos
miramos y automaticamente tomamos el colchón y comenzamos a bajar por la
escalera. 13 pisos no están nada de mal.
Los siguientes días los he pasado limpiando, arreglando y obsesionandome
con el orden de la casa nueva, y es que debo reconocer que estas cosas
me vuelven media loquita. Si comienzo a ordenar no puedo parar hasta
terminar, incluso si son las 5 de la mañana, soy incapaz de dejar las
cosas para el otro día y claro el orden me consume todo el tiempo.
Incluso se me había olvidado que tenia que buscar vídeos para mis clases
de español, y luego a ultima hora buscando material pero sin dejar de
pensar en que lugar van mejor los cuadros o en que tengo que comprar
pintura para los closets. Y es por eso que tampoco he escrito.
Este fin de semana que pasó ya fue un poco más relajado, pudimos ir a
pasear el día domingo, fuimos a un mercado que se hace en la playa y
luego a la playa a hacer choripanes con un amigo gringo que le
encantaron. Abrir cocos (bueno yo no, ellos si), pasear con los perros y
meternos al agua con ellos a refrescarnos un poco. Tomar un rico café
mientras pelamos tanto a Latinoamérica como a gringolandia y obvio al
país que nos cobija, para terminar diciendo que pucha que extrañamos
nuestros hogares y que nos encanta PR. Conversaciones que se repiten
cuando uno está lejos de su casa al parecer jajaja.
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| Coco abierto por fin! Se abrió con : un cuchillo viejo, una piedra, un
tronco de palmera y otro coco. Los machos no desistieron hasta que salió
agua de coco. Nadie salió herido. |
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| He aquí mi obsesión con el B/N: un cuadro de Picasso y el cubrecamas. |
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| Cosa bien tonta. Este es mi primer refri y con la compra de el me siento
grande jajaja. Las anteriores veces siempre había arrendado deptos que
venían con refri y cocina y lavadora-secadora. |
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| Piezas gemelas del nuevo depto. Obvio que con la Atia posando. |
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| Palta+tomate: un rico italiano jajaja. Esa palta es puertorriqueña,
siempre nos regalan ya que es sabida la adicción chilena a la palta. |
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| Calvin and Hobbes mordido por la Atia. |
Y esas han sido mis dos semanas. Días que me he tomado con mucho humor a
pesar de los problemitas surgidos (sumenle también una llanta mala). Y
es que aquí en el Caribe es mejor reírse, relajarse y mirar para
adelante ya que como siempre digo pa atrás no cunde.
Saludos!
* Como ando con la onda orden y decoración del nuevo depto me ha dado
con los tonos blanco y negro, ahora quiero pintar todo así (años atrás
fue con el verde pistacho y luego con el rojo). Así es que por eso también le
cambié los colores al blog.